Rotura de la vasa previa

Concepto

La vasa previa es una anomalía poco frecuente del cordón umbilical que puede producirse con la inserción velamentosa del cordón umbilical.

La inserción velamentosa del cordón es una alteración en la que los vasos umbilicales se separan cuando abandonan la placenta, y no están protegidos por la gelatina de Wharton en su recorrido entre el amnios y el corion, antes de unirse para formar el cordón umbilical.

La vasa previa se produce cuando los vasos velamentosos atraviesan la región del orificio cervical interno y se sitúan por delante de la presentación. Estos vasos pueden ser fácilmente comprimidos o rotos (amniorrexis espontánea o artificial), lo que producirá un sufrimiento fetal o la muerte fetal inmediata.

Vasa previa
Figura: Vasa previa

Etiología

Una de las causas descritas de vasa previa es que se produce porque durante la implantación del blastocisto el disco embrionario no se dirige hacia el endometrio. Esto da lugar a que la placenta y el cordón umbilical se encuentren en polos opuestos.

Efectos maternos

La vasa previa no constituye un riesgo para la madre porque su sistema circulatorio no está implicado.

Efectos fetales

A. Muerte fetal.
Los vasos umbilicales desprotegidos son vulnerables ante un desgarro.
Si uno de los vasos umbilicales se rompe, la muerte es inminente.
Cuando se rompen las membranas fetales, del 75 al 90% de los casos, los vasos umbilicales velamentosos se romperán también. (Clark, 1999; Strong, 1997).

B. Anomalías del desarrollo fetal durante la gestación.
Los vasos umbilicales sin la gelatina de Wharton son fácilmente comprimibles.
La compresión afecta al flujo sanguíneo fetal. La hipoxia fetal crónica resultante produce defectos del crecimiento fetal en el 25% de los casos (Cunningham et al., 2001).

Signos y síntomas

Ocasionalmente, durante la exploración vaginal, pueden palparse los vasos umbilicales en las membranas y pueden visualizarse directamente por ecografía. Sin embargo y desgraciadamente, lo normal es que el primer signo de vasa previa sea la hemorragia vaginal en el momento en que se rompen las membranas.

Diagnóstico y conducta a seguir

El diagnóstico puede tener lugar cuando al realizar una exploración vaginal se palpa fortuitamente un pulso vigoroso. Al comprimir la zona pulsátil, se observa una deceleración de la FCF que cesa en el momento que se libera la presión o finaliza la exploración. En estos casos puede ser útil la visualización con un amnioscopio.

Una vez confirmada la vasa previa en presencia de un feto vivo, debe realizarse una cesárea de urgencia. En caso de que se produzca amniorrexis con muerte fetal, se valorará la vía de parto vaginal como primera opción.

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