Anticoncepción de urgencia

La anticoncepción de urgencia (AU) se denomina como tal ya que se trata de un método anticonceptivo (actúa antes de que se inicie la gestación) y es de urgencia porque requiere una actuación inmediata ante una situación no habitual y su eficacia es mayor cuanto más precozmente se instaure.

El término de anticoncepción de emergencia está en desuso debido a que no supone un riesgo vital para la paciente.

Indicaciones

a. Relación sexual no protegida.

b. Violación.

c. Uso reciente de sustancias teratógenas.

d. Fallo en la anticoncepción habitual: rotura o retención del preservativo en la vagina, olvido de la anticoncepción hormonal oral > de 12 horas, despegamiento del parche anticonceptivo de > de 24 horas, retirada temporal del anillo vaginal anticonceptivo de > de 3 horas, retirada imprevista del DIU, eyaculación anticipada (coitus interruptus), error de cálculo del periodo fértil con métodos anticonceptivos naturales.

e. Relaciones sexuales bajo el efecto del consumo de alcohol y/o drogas.

Se debe ofertar ante cualquier mujer que haya tenido relaciones sexuales no protegidas, no desee una gestación y lo solicite.

Levonogestrel

Actualmente el método de elección es el gestágeno Levonogestrel, con una pauta de 1.500 μg en dosis única oral. También se admite como método anticonceptivo de urgencia la inserción del DIU hasta 5 días después del coito y hasta el día 20 del ciclo, con una tasa de fallo < 1 %. Se ha desechado el anterior método también utilizado (el método Yuzpe) por ser menos eficaz y tener más alta incidencia de efectos secundarios.

El mecanismo de acción es múltiple, dependiendo del momento del ciclo en que se encuentre la mujer, produciendo un bloqueo y/o retraso del desarrollo folicular y cambios locales que modifican la maduración y la progresión de los óvulos. No existen estudios científicos experimentales que demuestren efectos antiimplantatorios como consecuencia de las modificaciones endometriales.

Se ha demostrado que si se produjera la fertilización e implantación, la gestación progresaría a pesar de la utilización de la AE, y que no interrumpe un embarazo establecido ni daña un embrión en desarrollo cuando falla su eficacia o se administra a mujeres embarazadas.

Su eficacia es alta (de hasta un 95% en las primeras 24 horas) pero es menor que la de los anticonceptivos hormonales de uso regular, siendo éste el motivo principal por el que no debe usarse como método habitual. Hay estudios que han demostrado su eficacia hasta las 120 horas tras el coito desprotegido, aunque la recomendación es administrar el tratamiento cuanto antes.

Los efectos secundarios registrados con levonogestrel son leves y autolimitados (náuseas, cefaleas, dolor abdominal, fatiga, tensión mamaria, vómitos). Si aparecieran vómitos a las 3-4 horas de la toma de AU, se debe repetir la pauta. El riesgo de efectos adversos graves es bajo y no se han descrito interacciones farmacológicas destacables, por lo que se considera un fármaco seguro.

No presenta contraindicaciones absolutas según los criterios de elección de la OMS.

El uso repetido no implica riesgos para la salud, pudiéndose utilizar varias veces en el mismo ciclo no debiéndose aplicar nunca como una razón para denegar este tratamiento a una mujer.

No precisa exploraciones ni pruebas complementarias previas a su uso. Es conveniente registrar en la historia clínica los antecedentes personales, la fecha de la última regla, fecha y hora del coito no protegido y el riesgo de ITS.

En resumen, es un método seguro, eficaz, bien tolerado y no es abortivo ni teratógeno, no protege frente a ITS y no es un método anticonceptivo habitual.

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