Datos relevantes de la historia clínica de la gestante

La consulta preconcepcional, englobada dentro del asesoramiento reproductivo, debe formar parte de la asistencia prenatal a todas las mujeres, independientemente de su estado de salud. Deberemos informar de que lo ideal es acceder al embarazo, en las mejores condiciones físicas y psíquicas posibles.

Se recomienda que se realice dentro del año que precede al comienzo de la gestación.

Se benefician mucho de esta consulta aquellas mujeres con enfermedades crónicas como asma, diabetes mellitus, enfermedad intestinal inflamatoria, enfermedades autoinmunes, cardiopatías, enfermedades tiroideas, infecciones por VIH, etc.

Junto con la posibilidad de prevenir algunas anomalías congénitas y otras complicaciones del embarazo, el asesoramiento preconcepción ofrece una oportunidad ideal para educar a las mujeres sobre las ventajas de la planificación del embarazo.

Las acciones educativas y promotoras de salud en este período son muy efectivas porque la mujer está muy motivada. La información que se ofrece debe ser sencilla y con un lenguaje claro.

La prevención primaria, que tiene por objetivo evitar la aparición de la enfermedad, es la que se realiza en la consulta preconcepcional.

La organogénesis, como periodo de mayor vulnerabilidad para el embrión, tiene lugar en las 10 primeras semanas después de la última menstruación (entre el 17º y 57º día después de la fecundación), en muchas ocasiones antes de que la mujer conozca su gestación y acceda a un programa de asistencia prenatal, momento que puede ser tarde para evitar lesiones sobre el embrión.

Asesoramiento reproductivo
Figura: Asesoramiento reproductivo

Esta visita tendría como principales objetivos:

  • Conocer el estado de salud de la mujer.
  • Prevención de riesgos.
  • Promoción de hábitos saludables.

Consiste en el análisis de:

  • Historia reproductiva.
  • Historia familiar, con respecto a los riesgos genéticos.
  • Valoración médica: El cuidado preconcepción para las mujeres con problema médicos, debería incluir una valoración de los riesgos potenciales no sólo del feto sino también de la mujer. Para los cuidados apropiados se podría requerir la colaboración con otros especialistas como en caso de hipertensión pulmonar primaria, diabetes insulino- dependiente, enfermedad autoinmune…
  • Detección de enfermedades infecciosas.
  • Determinación de exposición a medicamentos. Proporcionar información de las opciones más seguras y como evitar medicamentos que se asocian a riesgo fetal.
  • Asesoramiento nutricional.
  • Consejo social. Historia social y del estilo de vida, para poder identificar comportamientos y exposiciones que podrían comprometer un buen resultado reproductivo, así como factores sociales, financieros y psicológicos que pueden afectar al momento óptimo de la concepción.

En España, la Dirección General de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, aconseja que la mujer que planifica una gestación, debe tomar:

  • 0,4 mg/día de ácido fólico, sin antecedentes de un embarazo afectado por DTN (defecto del tubo neural).
  • 4 mg/día de ácido fólico, con antecedente de un embarazo afectado por DTN.

En ambos casos desde al menos un mes antes de la gestación y durante los tres primeros meses de embarazo, además de una dieta con alimentos ricos en ácido fólico.
Es muy importante que su administración sea preconcepcional y diaria, pues cuando se toma de forma irregular o se inicia a partir del segundo mes de gestación, no hay disminución apreciable del riesgo.

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